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Nuestro primer consejo: improvisar

Para nosotros esta primera nota es muy especial. ¿Cómo partir? ¿Qué tema abordar? Por ejemplo, ¿cuál sería el mejor consejo que podríamos darle a una mujer embarazada? Claramente eso de “aprovecha de dormir ahora lo que más puedas porque después no podrás hacerlo” no ayuda en nada… El sueño nunca se recupera!!!

Nosotros creemos que la mejor palabra para regalarles es: IMPROVISAR. La maternidad no es tan mágica como la muestran en las películas, tiene sus cosas buenas pero también malas o angustiantes. Por ejemplo, nosotros somos 0 guaguateros, no nos volvemos locos al ver una y ni pensar en tomarlas o sacarles los chanchitos. Perdón, éramos… Nos referimos al pasado ya que todo va evolucionando de a poco. Nos remontamos al momento de estar esperando a nuestro primer hijo Tomás, en donde no sabíamos que iba a ser de nosotros al momento de su nacimiento. Uno prepara la maleta toda ilusionada y todo calculado… Pero nunca nos sentamos a imaginarnos cómo sería la realidad.

Cuando nacen es una sensación única en el mundo, indescriptible, llena de emociones pero que no necesariamente te vas a largar a llorar de alegría o emoción (a mí no me salieron lágrima, tal como se muestra en las películas) y eso no significa que amo menos a mi guagua. Los momentos posteriores son mágicos: cada sonrisa, mueca y movimiento son emocionantes. Pero también está el lado B, que yo agradezco infinitamente a mi hermana que me los dijo y he aquí el motivo de nuestro primer post: van a haber momentos en que vas a colapsar porque todo esto es nuevo para ti. No vas a poder comprender por qué tu guagüita llora sin parar, habrán muchos dolores dependiendo del tipo de parto y, sobre todo, la lactancia es lo más complicado de sobrellevar. Al comienzo es frustrante y dolorosa: nadie me contó (y espero que sea de gran ayuda para ti) que el primer gran logro es que tu guagüita logre agarrarse bien y empiece a succionar (muchas heridas de por medio), la primera leche (llamada “calostro”) es la más importante para su desarrollo y después viene la famosa “libre demanda” en donde uno va produciendo mucha leche para que la guagüita pueda tomar cuando ella quiera (efectivamente vas a parecer una vaca lechera jejeje). No se preocupen, el siguiente post voy a detallar todo esto ya que es súper importante que entiendan esta etapa para que no colapsen, tal como nos pasó a nosotros.

RESUMEN: improvisa, improvisa e improvisa. Uno se puede equivocar en el camino pero así es como se aprende. Además, uno parte del supuesto de que nunca vamos a querer causarle algún dolor a nuestras guagüitas y que queremos lo mejor para ellas, por lo que siempre hay una buena intención de por medio. Sigue adelante con todo lo que tengas pensado, pueden darte 20.000 consejos pero solo tú sabrás tomar la mejor decisión

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