Consejos

Guaguas y perros

No se si les ha pasado, pero la maternidad entre sus grupos de amigas se ha ido posponiendo cada vez mas. No entraremos a discutir sobre eso, pero creo que lo que nos pasó a nosotros se ve reflejado en varias parejas más. Nosotros nos casamos hace varios años ya (antes de los 30) y después de un año, queríamos ser responsables de no solo cuidar una planta, sino que de alguien que nos moviera la colita: un perrito!!!
Debo confesar que yo era la mas emocionada con tener un perrito. Quise cumplir mi deseo frustrado de tener una bulldog ingles y lo hicimos: nuestra Clotita. No nos volvimos locos tratándola como una guagua pero sí fue el centro de nuestra atención por unos años. Fue ahi cuando decidimos tomar un paso aun mas grande y con mayores responsabilidades: nos sentimos “preparados” para ser padres.

Tuvimos miedo de qué es lo que pasaría con la Clota al llegar Tomás a nuestra casa? La verdad es que no. Sabiamos que no le dedicariamos la misma atención que antes pero el cariño iba a estar presente si o si. Yo siempre fui criada y crecí con perros a mi alrededor (bueno vivía en casa y no en un depto jejeje) y quería lo mismo para mis hijos. Además, para nosotros era fundamental que desde chicos se sintieran cómodos con perros a su alrededor y no le tuvieran miedo.

Fue asi como vio crecer nuestra pancita pero no se puso regalona asi como muestran las películas: no se ponía encima de mi guatita ni tampoco se puso más cariñosa jejeje. Pero aun asi, estamos seguros que ella sabía que se venía algo importante. Y cuando llegó el momento de que naciera nuestra guaguita, la llevamos a la casa de mi mamá para que estuviera mejor cuidada ya que los primeros días estaríamos en la Clínica. Creo que estuvo una semana allá y después llegó el momento de la realidad: la nueva convivencia entre perros y guaguas. Acercamos lentamente al Tomy a la Clota, ella lo olió y no trató de comérselo, de hecho como que no pescó mucho. Y ese fue el gran momento!!! La verdad no esperen las reacciones ultra exageradas de las películas porque no va a pasar.

Y así pasó el tiempo y los dos respetaban sus espacios y no se molestaban… El tema de los pelos está sobrevalorado. No va a pasar nada malo si tu guaguita se llega a tragar uno o unos cuantos. Obviamente hay que tener medidas de higiene básicas, pero no estresarse con eso. Al final, agradezco de que ambos sean amigos, jueguen y se peguen todo el rato. En el fondo la Clota nos ayuda a entretenerlos de vez en cuando. Su presencia nos ayuda a mantener una armonía en la casa: sacar a pasearla entre todos los fines de semana nos da la psoibilidad de compartir, salir de la rutina o disfrutar en familia de una rica mañana soleada. Creo que también fue de ayuda que nuestra perrita ya no era tan cachorra (su energía por jugar se transformó en ganas de dormir!), es muy paciente, regalona, 0 enojona y sigue permitiendo que la molesten tirándole las orejas!!! Si ya debe haber sido fuerte para ella que llegara el Tomy a nuestra familia, imagínense lo que fue cuando llegó la Emilia! Quedó aun mas desplazada. Sin embargo, tratamos de demostrarle que ella es y será siempre parte de nuestra familia, que la amamos y que nos encanta que nos desordene nuestras vidas.

Por eso apoyamos 100% que hayan guaguas y perritos en la familia, jugando y disfrutando de cada etapa de sus vidas!!

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