Consejos

El sueño de tu guagua

Partamos de la premisa de que todas las guaguas y niños duermen distinto. Algunos recién nacidos o de 3 meses pueden dormir de corrido la noche completa… Pero la mayoría duermen 4 horas y se despiertan porque necesitan más leche (materna o relleno). En nuestro caso, Tomás se despertaba todas las noches porque era demasiado goloso. En cambio la Emilia dormía sin despertar como hasta los 5 meses…
Y cuando uno cree que ya todo es perfecto… Que ya tiene su rutina hecha… Siempre pasa algo que hace que vuelvas a 0. Pero es normal, asi le da más emoción a esta vida de padres!!!

Como consejo… YO CREO QUE ESTE ES EL MEJOR CONSEJO QUE LEERAS EN ESTE POST… Es que no cambien su forma de ser, traten de seguir siendo las mismas personas y parejas, pero obviamente con ciertas limitaciones. Que tu guaguita no te obligue a tener que hablar siempre despacio por temor a que se despierte… Al contrario, debe acostumbrarse a tu día cotidiano… Con ruido… Nosotros llevábamos a nuestros hijos a “carretes” de amigos y los dejábamos durmiendo en el “huevito”… con todo el ruido que eso implica, ellos dormían plácidamente. Y gracias a eso no somos esclavos del silencio… Podemos compartir con otras personas en nuestra casa, y los niños se portan un 7 en la noche. Ahhh y recuerda que las guaguas son super perceptivas… Si te urges o estás incómoda con alguna situación, ella lo va a sentir y seguramente se pondrá muy inquieta e irritante.

También nos pasó que vivimos un momento muy complicado con nuestro Tomy (con el primero uno hace todo mal…pero con el segundo ya aprendemos de nuestros errores! Jeje). Él siempre fue bueno para tomar leche, hasta el día de hoy necesita tomar una mamadera (con suerte un dedo de leche) antes de dormir. Pero al año, se despertaba toda la noche y no sabíamos que hacer. Literalmente se despertaba 4 o 5 veces, le daba una mamadera, lo mecía, le cantaba… Que cosa no hacíamos para que se durmiera!  Creo que pasaron 2 meses asi… Y nosotros destruidos porque no dormíamos en la noche y al día siguiente había que trabajar igual, con la cara llena de risa! Y como milagro… Nos recomendaron que leyéramos el libro “Duérmete, niño” de Eduard Estivill. Es un libro corto, super fácil de leer, yo me lo leí en un día porque es muy interesante. Como resumen, el libro te dice muchas verdaderas que son tan obvias, que las pasamos por alto… Y aunque tu mamá o tu suegra te las dicen, al leerlas se ve todo mucho más claro. Lo que siempre me quedó grabado fue lo siguiente: si al acostar a tu guagua, la meces y le cantas… Ella se quedará dormida con ese movimiento y ese ruido… y cuando se despierta, lo extrañará porque es como que cerró los ojos y cambió todo para ella.. Es obvio que no va a entender nada y se pondrá a llorar. Y ahí comienza la manipulación, porque entienden que si lloran, entonces llegarás y la volverás a abrazar y se repetirá lo mismo una y otra vez. Por eso ahora nosotros llegamos y acostamos a la Emilia, nada de hacerle cariños hasta que se quede dormida… O quedarse al lado de ella para que se sienta protegida… Llegamos y la acostamos y nunca tuvimos problemas. Si también se despierta en las noches porque no encuentra su chupete (aun cuando tenga portachupete… porque ellos no saben que deben buscar su chupete colgado y ponérselo en la boca), ponle más chupetes en la cuna… Así ella podrá estirar sus brazos y encontrar fácilmente otro.

Como nuestro caso era extremo y estábamos DESESPERADOS, el libro te enseña un método para que duerma de corrido toda la noche. Podrán estar de acuerdo o no… Dependerá del tipo de crianza que quieran utilizar… Para nosotros fue la salvación y no me arrepiento de usarla y fue nuestra salvación cuando lo hicimos. Básicamente se trata de que debes dejar llorando por una cantidad de minutos a tu guagua, y luego ir a su pieza/cuna y hablarle por determinado tiempo, cerca de ella, pero sin tocarla. Y así sucesivamente hasta que no llore más. En el libro te entregan una tabla con los minutos que hay que esperar (cada vez es esperar un poco más antes de acudir en su ayuda). Al comienzo se nos rompió el corazón… Claramente apagamos el monitor porque era terrible escucharlo llorar. Pero después de 3 días, el Tomás no volvió a despertarse nunca más en la noche (salvo por casos particulares: se hizo pipi, pesadilla o temor nocturno, etc). De hecho, el libro te asegura que en 7 días tu hijo dormirá toda la noche, y superó nuestras expectativas. Estábamos tan desesperados que al final hacíamos todo mal. Y por suerte toda esa experiencia nos ayudó para ponerlo en práctica altiro con la Emilia.

Esperamos que estos consejos te hayan ayudado y que no cometas los mismos errores que nosotros. Si te sirve, compra el libro que mencionamos y esperamos que sea de gran ayuda, tal como lo fue para nosotros.

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